julio 26, 2012

Esto es lo que amo...


De ante mano, soy una persona demasiado arisca y que carece de sentimientos, por lo que me cuesta expresarme con comodidad y facilidad, pero, quiero -tratar- de describir las cosas que Harry Edward Styles me hace sentir. No se como empezar esta especie de confesión, es difícil, no sé que decir y no creo que me vaya a salir naturalmente.

Me veo obligada a callar cada vez que se asoma su solo en cada canción y cada vez que el tono grave y ronco de su voz hace eco en mis oídos, haciéndome sentir la muchacha más afortunada del mundo por el simple hecho de escuchar ese acento tan satisfactorio que embelesa por completo mi monótono y frío ser. Él le da esa chispa de alegría y colores a lo gris de mi mundo y a la frigidez del mismo. Esa misma chispa, luego, experimenta las recónditas partículas de piel de mis mejillas, dejándolas encarnadas en un sin fin de emociones singulares, únicas. ¿Y qué hay de su caminar?, su caminar es hermoso, es tan tranquilo, va tan campante.. Su cuerpo es tan esbelto y se mueve de un lado al otro como queriendo interpretar un ballet sutil, pese a que no sea un buen bailarín. Me enamora aún más esa actitud cándida y precoz que tiene de actuar, su temperamento de cómico y esa afable facilidad que tiene de hacerme sonreír. A veces pienso que esto que me pasa es ridículo, ¿cómo puedo estar enamorada de una persona a la cual no conozco completamente? ¿Cómo puede ser eso cierto?, ¿y lo és? ¿Serán solo unas ilusiones que juegan con mi endeble corazón y mi desordenada mente para solo lograr alterar mis nervios? ¿Cómo puede ser que exista alguien como él?, ¡no puedo ser posible! Pero lo és… Y me hace sentir mal, devastada, no me dan ganas de continuar creyendo que en algún momento lo encontraré, lo conoceré y me abrazará tanto que su esencia se va a impregnar en mi ente entero, dejándome moribunda por algunos días, quizás semanas, o meses… Años. ¿Y qué es de mí?, nada, simplemente nada. No soy nada. Hasta que veo sus hermosos y resplandecientes ojos con ese color glauco tan característico que tienen, y es ahí cuando sé que tengo que seguir sonriendo y pensar en ese encuentro, el cuál me socorrería de un infinito mar de lágrimas por la misma decepción. Pero no soy dueña del destino, y mucho menos del tiempo; sí, del tiempo, porque cuando esto pase, quizá, yo no esté ya tan inspirada y tampoco creer seguir siendo la misma soñadora - porque se acabe. ¿Qué tengo que hacer?, o, ¿qué es lo que debo hacer sabiendo que cada vez que veo sus finos y rosados labios me siento caer a un abismo colosal? ¿Cómo tengo que actuar cada vez que lo escucho reír?, porque su risa no es un estereotipo, en lo absoluto… Su risa es especial, cálida y tan ingenua como la de un niño. Y su sonrisa, ¡dios mío! ¿Qué puedo decir de ella?, ¿que es perfecta? ¡No, no! ¡Es…! ¡… es! ¡No sé como describirla! Esas hermosas comisuras onduladas y empinadas, con el fin de empalagar a mi individuo son tan delicadas y finas. Y sus labios al sonreír me recuerdan a la lluvia detrás de la ventana, a dormir una siesta en medio de una tormenta, a caer y no temer. La forma de su rostro, todas sus facciones, sus parpados cansados y esas largas pestañas que parecen dulces y soñadoras. Sus delgadas cejas oscuras… Y a veces imagino como debe oler, pero es imposible, aunque cuando huelo el agradable aroma de un perfume de limón automática se me aparece su bello semblante, mágico, pulcro y llano. Ay por favor… ¿Por qué me hace esto…? ¿Alguna vez han admirado sus robustas y protectoras manos?, que dicha. Deben de ser tan suaves y sutiles. ¿Y su piel?, parece tersa y fresca, pero, no sé… No sé que más escribir, ¿qué más puedo acotar? ¿Dije que me hace sentir libre?, ¿no, no lo hice? Bueno, ahora ya lo saben… La forma de hablar, la manera de mirar todo y cómo me hace sentir al hacerlo, no hay palabra que pueda trazar acerca de ello. Sus risos castaños rojizos también son participe de mis pequeños infartos y mis gritos ahogados, y esa forma que ellos poseen de hacer que su fisonomía luzca aún más insuperable, perfecta, armoniosa, apaciguada.
Quizá su mirada nunca se cruce con la mía, tal vez pierda el tiempo en tratar de tocar sus manos, posiblemente todo esto sea en vano… Pero ¿que a caso uno no se puede enamorar de esta manera? Lamentablemente ya lo hice.
Sé quien soy, como me llamo y reconozco mi temperamento, pero él aparece y dejo de sentirme… yo… Para convertirme en alguien mejor, fuerte y vivaz.

… Harry, ¿es esta tu manera de quitarme el sueño? Porque si así lo decretaste lo respeto. Gracias por todo. Te amo, principito.

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