noviembre 09, 2011

Faith No More en Argentina, 08/11/11.

Primero, me enteré que mi padrino no había comprado las entradas y estábamos a solo unas horas. Cuando llegamos al Estadio Cubierto Malvinas Argentinas me enteré que mi padrino y un amigo de él tenían planeado sobornar con Fernet a unos chabones interinos del lugar: no funcionó. Después fuimos a Prensa, ahí, detrás de la ventanilla, una chica con la menor onda del mundo y cara de amarga amiga del mucacho que estaba con mi tío no nos quiso dar la entrada. Cuestión que de casualidad mi padrino llevaba el dinero suficiente como para que yo entrara sola, pero yo no quería entrar sin él, por lo que me puse a llorar (sí señores). Por fortuna estaba Fósforo García, un amigo nuestro, y yo entré con él, me había aliviado un poco pero seguía enojado con mi padrino por no haber comprado la entrada antes (sabiendo que yo ya se lo había dicho dos meses atrás).

Entramos. Nos tocó platea B, o sea, estábamos a centímetros de la banda, se los podía ver excelente. Ni bien entraron yo ya me había emocionado. Estaban todos vestidos de blanco, el lugar estaba llenísimo de flores, y sus ropas eran del mismo color que todo el escenario. Del techo colgaba una bola de espejos tamaño casamiento.
Comenzaron con una canción del nuevo CD, el cual no tengo y nunca tuve la oportunidad de escucharlo por completo. Luego le siguió ''Land Of Sunshine''... ¡Dios, la cabeza me volaba! Fue genial.
A ''Evidence'' la tocó mitad español y mitad inglés. Hablando de eso, en ningún momento los muchachos hablaron en inglés, siempre nos hablaron en español. Mucho más Patton, que mezclaba el mexicano con el italiano. Que hablara en español (no importa como) para mi le sumo puntos a ese show. Tocaron ''Easy'', ''Epic'' -no podía faltar-, ¡tocaron todos sus grandes temas! Y yo ahí mirándolos re cerca moviendo al ritmo de lo que tocaban.

¿Qué puedo decir, eh?, fue completamente perfecto, sí, fue perfecto. Patton entró con un bastón, también vestido de blanco, y tenía una especie de collar de maderas, a mi particularmente me gustó. Lo que hace el tipo con la voz y la boca es simplemente magnífico.
En un momento, cuando nosotros cantábamos ''Olé, olé, olé, olé, olé, olé, olá... Olé, olé, olé, cada día te quiero más... Faith No More, es un sentimiento, no puedo parar'', Patton preguntó ''¿Qué es esa canción? ¿Es una canción de Charly García?'', en ese momento me di cuenta que el recital iba a ser humorístico también.

Pattón, como siempre, saltaba, gritaba, se tiraba al piso dando pataletas, siempre con su cara de serio -excepto cuando hablaba, se reía y nos hacía reír mucho a nosotros-, pero bueno, así es Patton. Es un Dios. Lo adoro con toda mi alma.
La segunda vez que cantamos la canción ''Olé, olé, olé'', el baterista nos hizo el ritmo y Pattón lo siguió con un poco de beatbox, completamente fascinante. Él es tan extraño, pero a la vez tiene una presencia escénica tan increíble, que me puse eufórica. Tome toda su energía en absolutamente todo el recital.




Ahora no puedo decir mucho, estoy desierta de palabras. Deje todo allá y ellos dejaron todo acá. Fue todo como me lo imaginé: Pattón en la suya y los demás también.
¡Fue especial el momento! Más cuando Patton dijo: ''¡Bienvenidos a nuestro matrimonio!... O funeral, como ustedes quieran'', en pocas palabras soy esposa y viuda de la banda. Me siento... feliz. ¡Todo lo que quise lo obtuve en una noche tan maravillosa como esa!, obviando el olor a marihuana y a tabaco que se impregnó en mi ropa y en mi nariz.

Casi al final, mientras sonaba ''Just A Man'', Pattón tomó los claveles que estaban en el borde del escenario y los arrojó al publico. En eso, mientras tomaba los claveles de la punta superior, encontró una tarjeta crédito y dijo ''Tarje di crédito'', y así como si nada se la revoleó al dueño que estaba tras la barra. Ah, antes de abalanzar los claveles, trajo arrastrando una caja de bananas (eso me causó gracia), que contenía pétalos de flores... En so, de hombre burlón que es, le tiraba pétalos a un tipo de seguridad que estaba justo abajo de él (también los arrojó al público).

Me quedé perpleja con las personas que hacían pogos y los locos que se subían encima de las personas, y luego tenían que salir de ahí e irse a platea por idiotas.




Le quiero agradecer a la banda por tantas sensaciones lindas que me despertaron y a mi padrino, boludo, por llevarme y hacer realidad uno de mis más grande sueño.

La mejor noche de mi vida hasta ahora.