enero 08, 2011

- ¿Jimmy? - preguntó Paul.
- ¿Hilary? - preguntó Sid.
- ¿Papanatas? - preguntó John.
- Ey, ¿cual es tu nombre? - pregunté confundida por tantos nombres que nos dió a cada uno.
- ¿Disculpa? - preguntó ese hombrecito.
- ¿Cual es tu nombre? - pregunté.
- ¿El mío? - preguntó.
- ¿A quien crees que le pregunto? - pregunté.
- ¿A mi? - preguntó.
- ¿Entonces? - pregunté.
- ¿Quieres saber mi nombre? - preguntó.
- ¿Molesta? - pregunté, ta harta.
- ¡¿Por qué no lo preguntaste antes?! - preguntó exclamando.
- ¿Acaso es un chiste? ¿No te has dado cuanta que vengo preguntandote cosas, y tu nombre, todo este rato? - pregunté preguntas un tanto irritantes.
- ¿Lo has hecho? - preguntó confuso.
- ¿Qué, no parece? - pregunté, algo tranquila.
- ¿Qué tal si vovlemos a la nave? - me preguntó Sid.
- ¿Ahora? - pregunté.
- Si, ¿algún problema? - preguntó Sid.
- ¿Sabes que si? ¿Sabes que hace más de un minuto quiero saber como se llama este hombrecito? - pregunté.
- ¿Y no te lo ha dicho? - preguntó John, interrumpiendo.
- ¿A ti te parece que me lo puedo haber dicho por como estoy? - pregunté.
- ¿Qué ta, ya te enojaste? - preguntó Paul.
- ¡¿Qué?! ¡¿Por qué no entran a la nave y me esperan?! - pregunté gritando.
- ¿Disculpa? - preguntaron los tres al mismo tiempo.
- ¿Les molestaría entrar? - pregunté mientras veía como ellos entraban en la nave.
- ¿Qué pasó? - preguntó el hombrecito.
- ¿Cómo que pasó? - suspiré- ¿Cómo te llamas? - pregunté finjiendo dulzura.
- ¿Si te lo digo que me harás? - preguntó inseguro.
- Nada, ¿por qué, preguntas? - pregunté.
- ¿Te has dado cuenta de las preguntas que me has hecho? ¿Te has dado cuenta cuanto hemos preguntado? ¿Te has dado cuenta de las preguntas que hemos llegado a preguntar? - preguntó confundiendome de preguntas.
- ¿Perdón? ¿Lo puedes vovler a preguntar? - pregunté con mi oido agudizado.
- ¿Qué tal si descubres mi nombre por si sola? - preguntó llendose saltando.

<< ¿Yo descubrir tu nombre sola? ¿Será Hombre de Ningún Lugar? ¿Por què hago tantas preguntas? ¿Qué me pasa? ¿Será este lugar? ¿Tendrías razón ese hombrecito? ¿Me cuestionaré tantas preguntas de verdad?>> Pensé preguntandome.

Subí a mi nave, me quede pensando y luego me di la vuelta para ver si aquel hombrecito se había perdido de mi vista totalmente.

- ¿Te llamas Duda?
- ¿Que te hace sentir si digo que si? - preguntó a lo lejos.
- ¿Bien?


Un final deudoso para una historia llena de preguntas.

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