enero 26, 2011

Cada día que pasa y miro mi foto de Robert Smith pegada en mi nuevo cuarto, no puedo evitar perderme en el azul de sus ojos y en lo más oscuro de su mirada... ¿Tan lindo tenes que ser? Aún con 50 y pico de años seguís pareciendome hermoso Robert.
Que pervertida que soy, pero te amo

enero 18, 2011

The Dreamer

Anoche tuve dos sueños. No uno dentro de otro, sino dos sueños. Al parecer en algún momento de la noche me desperté y no me di cuenta, me volví a dormir y soñé otra cosa. Ya habrán entendido a lo que me refiero.
El primer sueño fue demasiado gracioso para mi:
Bien, ¿conocen a Lisa Marie Presley? Espero que la conozcan, es una grosa y la ex esposa de mi ídolo, en fin. Resulta que mi mamá, mi hermano Román, Lisa y yo, estábamos en una X parada de trenes. Como todo ciudadano que se va a tomar un tren, subimos y nos dirijamos a un especie de barrio. Que el mismo nombrado anteriormente, estaba repleto de gente que desde lejos parecían hormigas locamente desesperada, y muchas tiendas de ropa. Lisa y yo entramos en una obviamente, y mi mamá y mi hermano Román... No se muy bien que era lo que estaban haciendo, pero yo la veía a mi mamá elegir ropa, seguramente para fijarse la tela o quizás para criticar.
Lisa se mete en un tocador, y lo más extraño de todo esto es que adentro habían de esos perros peludos [Maca, si lees esto los perros eran como Frida, solo que marrones], pero en vez de tener el tamaño que deben tener eran como del tamaño de una pelona de tenis. Y Lisa dijo al verlos:-
- Mira, pelusas con patas - sonrió y prosiguió a cambiarse de ropa. La verdad que yo en el sueño me reía mucho con Lisa.
Luego de salir del tocador, Lisa, se mira al espejo. Lucía una blusa sin tirantes con dibujos indios y un pantalón negro como de cuero que le hacían notar su trasero... Pero más allá de eso, se veía muy bien.



                                                                         Transición

Mi segundo sueño fue muy extraño. Yo estaba en una escuela de natación, conmigo estaban mis compañeras Antonella Manciana y Mayra Cortés. A mi me incomoda mucho usar maya, por el hecho de que odio que se noten mis extremidades y algunas que otras partes de mi cuerpo, entonces, ¿qué pasaba? Buscábamos entre las tres, mayas que nos sean cómodas. Fuimos hasta el fondo del pasillo y nos topamos con las chicas que mejores nadaban, entones nos fuimos porque nos miraron con desprecio.
Volvimos adelante y buscamos a nuestro profesor, que a era un actor... ¿Cómo es que se llamaba? Paul Walker, ese era nuestro profesor. En fin. Cuando bajamos a buscar al profesor, el actor Jude Law, con unos anteojos para ver con un saco blanco a cuadrille amarillo, nos dio unos ''cupones'' para que el profesor no nos perdiera de vista y a mi me dio la impresión de que lo conocía, pero al cabo, seguimos buscando al profesor. Al fin lo encontramos, entre el y nosotras tres buscamos mayas que nos entraran y nos fueran cómodas a nuestro gusto.
Como en la escuela de natación no encontramos ninguna, tuvimos que salir a la calle a buscar en alguna tienda. Resulta que encontramos la tienda, vimos miles de mayas, nos las probamos y una vez que nos fueron bien nos fuimos. Cuando salimos de la ''tienda de mayas'', vi que el profesor ya no era ese rubio de ojos celeste, guapo y joven. Sino que era el profesor que tuve en la primaria; alto, viejo, con bigote, pelo color caoba lacio y largo hasta los hombros. Iba hablando con Antonella de las momias de Egipto y sus piramidales. Supuestamente al lado mío estaba Mayra, pero cuando voltee a verla no era Mayra, era Magalí. Sin embargo seguí hablándole y le dije:
- Se supone que es profesor de natación, no de historia - nos echamos a reír, pero Magalí ya no reía. Entonces le pregunte que pasaba, y me contestó:
- Date vuelta, pero no seas obvia - me di la vuelta y no vi nada.
- ¿Y?
- Dale, ¡ahora! - me doy la vuelta y no veo nada tampoco.
- ¿Qué?
- ¡Vicky, tenes a Michael Jackson atrás tuyo! - se me abrieron los ojos como plato, me di vuelta pero no lo veía... Desafortunadamente mi abuela me despertó y no pude seguir soñando.

¡Y el maldito insomnio no se va!






enero 17, 2011

Señora Coya ♥

Aqui, alli y en todas partes

Tómame como al río Jordan, y luego te diré. Eres mi amiga.
Llévame como a un hermano; quiéreme como a una madre. Tu estarás ahí. Cuando fatigue, cuéntame, ¿me tomarás?; cuando me equivoque, ¿me corregirás?; cuando me pierda, ¿me encontrarás? Pero ellos me contaron que un hombre debe ser fiel, y andar cuando no sea capaz, y luchar hasta el final. Pero sólo soy un humano. 
Todos toman mi control, parece que el mundo tuviese un papel para mí. Estoy algo confundida. 


¿Me demostrarás que estarás ahí por mí, y te preocuparás lo suficiente por sostenerme?  Agárrame, baja la cabeza suave y audazmente. Llévame ahí. Agárrame, ámame y aliméntame; bésame y líbrame. Me sentiré bendita. Llévame, llévame audazmente, álzame lentamente. Llévame ahí.  Sálvame, cúrame y lávame; suavemente me dices ''Estaré ahí''.


  
En nuestra hora más oscura, en mi desesperación más profunda
¿Te preocuparás? ¿Estarás ahí? 
En mis pruebas y mis tribulaciones. A través de nuestras dudas, y frustraciones. En mi violencia, en mi turbulencia.A través de mi miedo y mis confesiones. En mi angustia y mi dolor. A través de mi alegría y mi pesar, en la promesa de otro mañana. Nunca te dejaré; estarás siempre en mi corazón.







Luly, pequeña niña, alma gemela, tesoro, la perfección en vida... Amiga mía, mi confidente, mi consejera, mi rayo de luz, la fuente de mis esperanzas... La luna de mis astros, el crepúsculo de mis noches, las estrellas de mis galaxias... El aire que respiro todos los días, el sol que me acoge cada mañana, la claridad con que veo las cosas.
Luly, sos mi compañera, la que me guía y la que me indica. ¿Qué sería de mi sin vos? ¿Qué sería de mi sin tu cariño eterno? ¿Qué sería de mi sin tu amor? ¿Por qué entre tantas personas que conozco hace mucho solo te elijo a vos? ¿Por qué entre tantos sentimientos el que siento por vos es admiración? ¿Por qué te volviste parte de mi? ¿Cómo es que pinchaste ese globo en mi y me sacudiste? ¿Cómo es que haces para dejar mi cabeza girando como una calesita? ¿Cómo podes quererme? Gracias por estar siempre cuando te necesito. Gracias por confiarme tus secretos. Gracias por no dejarme sola ni un solo segundo. Gracias por respirar, por sonreír, por mirar.... Gracias por existir.









María Victoria Cardillo.









enero 16, 2011

Vida a color
Vida blanco y negro
Vida a color
Vida blanco y negro
Vida a color
Vida blanco y negro
Vida a color
¿Alguna vez te pasó que estás sentado en el piso de tu habitación a oscuras y sentis que por detrás hay algo que te va a agarrar? A mi me pasa a menudo, no se si es un ataque de pánico, pero lo primero que hago es mirar a todos lados y en vez de escapar de ello, me apego. Debe ser que no me quiero hacer la idea de que en verdad hay algo detrás de mi que me quiere agarrar. ¿Cual es mi problema? ¿Paso el límite de mi imaginación? ¿Espero encontrar algo sobre mis pensamientos? Simplemente no se.
El cielo está gris, los árboles amarillos y mi alma blanca...

¿Dejará de llover?

Estaba yo recostada en mi cama, observando el clima de la mojada noche. Las estrella no brillaban como siempre, el nubarrón era cada vez más tenso e inmenso. Comenzó con una pequeña lluvia, me levanté, me acerqué a la ventana y abrí las puertas. Una tenue brisa chocó contra mi rostro haciendo que me estremeciera. Luego de unos segundos, la lluvia se hizo más fuerte. Era la famosa lluvia que todo lo deshacía, la lluvia más prepotente e intensa.

Mi cara se transformo en pánico, y mi cuerpo se paralizó. Para cuando pude darme cuenta estaba envuelta entre los grandes brazos húmedos de aquella lluvia.

-Sé que estás triste - la lluvia tomó forma de hombre y se me acercó.

-¿Cómo lo sabes? - tocó con su dedo índice la línea de mi mandíbula.

-Tu mirada te delata, ¿sabes? Vine especialmente a tranquilizarte y a decirte que todo estará bien. Se que estás triste por algo - suspiró, pausó, tomo aire y prosiguió- ¿O por alguien? - yo bajé la vista.

Al mirar hacia abajo, estaba parada en lo que se dice la nada.

-Tu aroma me atrae - en su rostro se dibujó una sonrisa, la comisura de sus labios eran afirmativas.

Me detuve a observar cada facción de su bella cara. Cerré los ojos para nunca olvidar su perfecta fisonomía.

Un leve rose en mis labios me distrajo por un momento. Era él, con una rosa roja tocando los mismos. Era un aroma ambriagador e hipnotizante. Me entregó la rosa y yo la acepté. Se acercó tanto a mí, que mis orejas podían oír los bellos latidos de su corazón. Me dio un suave beso en la mejilla, y cerró mis ojos. Sentí que flotaba, y que nuevamente era depositada en el suelo de mi recamara. Abrí mis ojos, en mi mano izquierda yacía una flor; en la otra, una sensación extraña. Mis labios sabían dulces. Mis sentimientos ya no eran negativos. Esa lluvia logró sacarme la tristeza y evitar que vuelva. Esa hermosa imagen estaría en mi mente por el resto de mis días. ¿Esa lluvia, o aquel hombre, había sido parte de mi vida? ¿Formo parte de mis pensamientos? Eso no lo sé, pero si sé que logró sacar todo lo malo de mí, esos pensamientos negativos y autodestructivos, depresivos. Todo lo hizo con unas palabras confortables y acogedoras, una sonrisa y una rosa. En definitiva era mágicamente hermosa.

Autora: María Victoria Cardillo.
Dedicatoria: Michael Joseph Jackson, 1958-2009.      

enero 11, 2011








































Tracy Chapman

Tracy Chapman - fast car Video



Tienes que tomar una decisión: nos vamos esta noche o vivimos y morimos de esta manera.

Seal - Secret (Feat. Heidi Klum) (Official Music Video)



Escucho a Seal desde hace unos tres años, es tan dulce ♥

enero 08, 2011

- ¿Jimmy? - preguntó Paul.
- ¿Hilary? - preguntó Sid.
- ¿Papanatas? - preguntó John.
- Ey, ¿cual es tu nombre? - pregunté confundida por tantos nombres que nos dió a cada uno.
- ¿Disculpa? - preguntó ese hombrecito.
- ¿Cual es tu nombre? - pregunté.
- ¿El mío? - preguntó.
- ¿A quien crees que le pregunto? - pregunté.
- ¿A mi? - preguntó.
- ¿Entonces? - pregunté.
- ¿Quieres saber mi nombre? - preguntó.
- ¿Molesta? - pregunté, ta harta.
- ¡¿Por qué no lo preguntaste antes?! - preguntó exclamando.
- ¿Acaso es un chiste? ¿No te has dado cuanta que vengo preguntandote cosas, y tu nombre, todo este rato? - pregunté preguntas un tanto irritantes.
- ¿Lo has hecho? - preguntó confuso.
- ¿Qué, no parece? - pregunté, algo tranquila.
- ¿Qué tal si vovlemos a la nave? - me preguntó Sid.
- ¿Ahora? - pregunté.
- Si, ¿algún problema? - preguntó Sid.
- ¿Sabes que si? ¿Sabes que hace más de un minuto quiero saber como se llama este hombrecito? - pregunté.
- ¿Y no te lo ha dicho? - preguntó John, interrumpiendo.
- ¿A ti te parece que me lo puedo haber dicho por como estoy? - pregunté.
- ¿Qué ta, ya te enojaste? - preguntó Paul.
- ¡¿Qué?! ¡¿Por qué no entran a la nave y me esperan?! - pregunté gritando.
- ¿Disculpa? - preguntaron los tres al mismo tiempo.
- ¿Les molestaría entrar? - pregunté mientras veía como ellos entraban en la nave.
- ¿Qué pasó? - preguntó el hombrecito.
- ¿Cómo que pasó? - suspiré- ¿Cómo te llamas? - pregunté finjiendo dulzura.
- ¿Si te lo digo que me harás? - preguntó inseguro.
- Nada, ¿por qué, preguntas? - pregunté.
- ¿Te has dado cuenta de las preguntas que me has hecho? ¿Te has dado cuenta cuanto hemos preguntado? ¿Te has dado cuenta de las preguntas que hemos llegado a preguntar? - preguntó confundiendome de preguntas.
- ¿Perdón? ¿Lo puedes vovler a preguntar? - pregunté con mi oido agudizado.
- ¿Qué tal si descubres mi nombre por si sola? - preguntó llendose saltando.

<< ¿Yo descubrir tu nombre sola? ¿Será Hombre de Ningún Lugar? ¿Por què hago tantas preguntas? ¿Qué me pasa? ¿Será este lugar? ¿Tendrías razón ese hombrecito? ¿Me cuestionaré tantas preguntas de verdad?>> Pensé preguntandome.

Subí a mi nave, me quede pensando y luego me di la vuelta para ver si aquel hombrecito se había perdido de mi vista totalmente.

- ¿Te llamas Duda?
- ¿Que te hace sentir si digo que si? - preguntó a lo lejos.
- ¿Bien?


Un final deudoso para una historia llena de preguntas.
Keepin’ your head up to the sky, keepin’ your mind just stay alive, keepin’ your wings so we can fly.

Keep your head up tonight...


*

Gracias Michael, esas palabras me sierven de algo. Te amo
I love you
Is all that you can't say
Years gone by and still
Words don't come easily
Like I love you...  I love you





Pandora

Box
Tienes un auto rápido; yo quiero un boleto a cualquier parte. Quizás hacemos un trato, quizás juntos podemos llegar a alguna parte. Cualquier lugar es mejor empezando de cero, no tenemos nada que perder. Quizás hacemos algo. No tengo nada que probar. Tienes un auto rápido, y yo tengo un plan para irnos de acá, he estado trabajando en la tienda de comida. Me las arreglé para ahorrar sólo un poco de dinero. No tenemos que manejar hasta muy lejos. Sólo cruzamos el borde y llegamos a la ciudad. Tú y yo podemos conseguir trabajo, y finalmente sabremos lo que significa estar viviendo. ¿Sabes?, mi padre tiene un problema, el es alcohólico, así es la cosa. El dice que su cuerpo es demasiado viejo para trabajar; yo digo que su cuerpo es demasiado joven para lucir así. Mi madre tomó sus cosas y lo dejó. Ella esperaba más de la vida de lo que él le podía dar. Dije que alguien tiene que cuidarlo, entonces dejé la escuela, eso fue lo que hice. Tu tienes un auto rápido, como es tan rápido podemos volar. Tienes que tomar una decisión: nos vamos esta noche o vivimos y morimos de esta manera. Recuerdo que manejábamos , manejábamos tu auto. La velocidad tan rápida me hizo sentir que estaba ebria. Las luces de la ciudad se posan ante nosotros, y tu brazo me hizo sentir bien rodeando mi hombro. Y tuve un sentimiento de pertenencia; y tuve un sentimiento: sentí que podía ser alguien, ser alguien. Tienes un auto rápido, y vamos conduciendo para entretenernos. Todavía no tienes un empleo, y yo trabajo en una tienda de cajera. Se que las cosas mejorarán, encontrarás un trabajo y a mí me ascenderán. Nos mudaremos del albergue, compraremos una casa grande y viviremos en los suburbios. Tienes un auto rápido, y yo tengo un trabajo que paga nuestras cuentas. Te quedas hasta tarde tomando en el bar, ves más a tus amigos que a tus propios niños. Siempre creí lo mejor. Pensé que juntos lo lograríamos. No tengo planes, no voy a ningún lado, entonces toma tu auto rápido, y sigue manejando. Tu tienes un auto rápido, como es tan rápido podemos volar. Tienes que tomar una decisión: nos vamos esta noche o vivimos y morimos de esta manera.